La visión indígena del mundo y REDD
Alí García Segura, un indígena Bribri de Costa Rica (América Central), expresa sus reservas con respecto a proyectos que, como REDD, se basan en conceptos y modelos totalmente extraños a la visión indígena del mundo.
«Mi pueblo vive en el bosque primario con la mayor biodiversidad de Centroamérica, que fue además reconocido en el 1992 como patrimonio de la humanidad por la UNESCO. La mayoría de nosotros aún vivimos de manera tradicional: tenemos nuestra propia lengua (que hablo perfectamente), nuestro propio modelo de organización tradicional, nuestras medicinas, nuestro Awá (médico tradicional) y nuestras casas tradicionales. Vivimos del río, la pesca, la caza, los recursos naturales, las plantas, los árboles, las hojas, los bejucos y de todo lo que nos brinda la naturaleza.
Por eso, tras leer la nota enviada por nuestros hermanos Pigmeos, me doy cuenta de que estamos en la misma situación. Nuestra tierra posee muchas riquezas, por lo que en muchas ocasiones se ha querido explotar sus minas de oro y sus árboles, y mi pueblo ha tenido que proteger con su sangre la existencia de la vida natural. Estos proyectos aseguran que mejorarán nuestro nivel de desarrollo humano, o que nos sacarán de la pobreza, pero nosotros, los indígenas, tenemos una visión diferente del desarrollo y distintos modos de proteger los recursos naturales.
Cuando las organizaciones nos visitan con fondos para supuestamente proteger nuestros recursos, siempre creemos que se trata de un plan para echarnos de nuestro territorio, ya que los proyectos que ejecutan se basan en conceptos y modelos totalmente extraños a nuestra visión del mundo. Si se llevan a cabo dichos proyectos, la gente que vive en las comunidades se acostumbrará a nuevos modos de vida y olvidará lo que su pueblo ha practicado durante miles de años.
En ese sentido, considero que el tema del carbono es un concepto externo a nuestra visión del mundo. Para nosotros, todas las cosas naturales aportan algo a la vida. El aire, por ejemplo, cuida la vida de los pájaros, los peces, los árboles, los mamíferos, y en fin, de todo lo que tiene vida. Si consideramos que todas las cosas naturales forman un conjunto de vida, no podemos separarlas unas de otras. Por eso, cuando las políticas de las grandes instituciones, como la del Banco Mundial, planean realizar proyectos con nuestros recursos con la única intención de incrementar retención de carbono, un concepto ajeno a las lenguas indígenas, se está forzando a las comunidades indígenas a cambiar su visión sobre sus recursos. Un mejor entendimiento entre las organizaciones financieras y las comunidades indígenas solo se logrará si se crea un mecanismo de comunicación basado en nuestros modelos tradicionales; es decir, un mecanismo de diálogo que permita tomar decisiones sin discriminar, y que favorezca la continuidad de los recursos naturales.
No sé si REDD cumplirá o no con nuestras expectativas, pero sí puedo afirmar que mientras no se tomen en cuenta los conocimientos ancestrales, la ayuda no servirá. Por el contrario, se generarán más ansias de apropiarse de los recursos naturales existentes en nuestros territorios para fines comerciales, lo que perjudicará a los verdaderos pobladores. Todo esto, claro, después de haber violado nuestros derechos y cuántas otras cosas más».
Este es el último envío con respecto a la discusión “REDD”. En las próximas semanas, enviaremos un nuevo artículo principal para comenzar una nueva discusión.




