Complejidad de la deforestación y derechos indígenas: perspectivas de África Central

21 Abril 2009

En la República Democrática del Congo (RDC, África Central), las provincias de Kivu del Norte y Kivu del Sur se encuentran entre las zonas más afectadas por la deforestación y la degradación del suelo, escribe Joseph Itongwa de la organización Shirika La Bambuti. Entre otras razones, esto se debe a:

    - la afluencia de refugiados de países limítrofes;
    - las actividades de extracción minera que aceleran el ritmo de la deforestación y degradación, acentuadas por la presencia de bandas armadas y rebeldes;
    - la extensión de la infraestructura de las autopistas;
    - la agricultura de roza y quema, cuando el suelo es cultivado hasta el punto de la no reforestación, sin periodos de barbecho que permitan la regeneración de árboles, lo que ocasiona además la desaparición de la mayoría de elementos minerales benéficos para la fertilidad de los suelos;
    - la presión demográfica creciente;
    - la gran demanda de madera y de leña para cubrir necesidades domésticas, incluyendo las de las ciudades;
    - la tala ilegal de madera sobre todo en las márgenes de ríos y de autopistas;

Es importante resaltar que los indígenas ‘Pigmeos’ de la RDC son los más afectados por la deforestación, a pesar de no ser sus causantes, dice Joseph.

Los Pigmeos Bambuti, Batwa y Babuluko son los indígenas y primeros ocupantes de las provincias de Kivu del Norte y Kivu del Sur, al este de la RDC. Siendo los pueblos tradicionales de esta región, su presencia en los bosques de Kivu y sus modos de vida han contribuido ampliamente a la existencia y preservación de los bosques. A pesar de esto, algunas de estas comunidades indígenas han sido víctimas de una expulsión forzosa de sus territorios, los cuales se convierten en zonas de protección integral, como por ejemplo el Parque Nacional de Virunga en Kivu del Norte, y el Parque Nacional de Kahuzi Bièga.

Cabe señalar que en Kivu del Norte, los territorios forestales de Walikale, Lubero y Beni están habitados por alrededor de 1900 familias, es decir 9500 almas. El territorio de Walikale es el territorio forestal más extenso de la provincia de Kivu del Norte. En Kivu del Sur, el territorio Mwenga es la única zona forestal habitada por los indígenas Batwa. Estos bosques se encuentran aún intactos y la presencia de los indígenas nunca los ha perjudicado. Tememos que esas zonas forestales no escapen a los programas de reformas forestales en la RDC, y que algunas de ellas sean dadas en concesión a los explotadores mineros, forestales o agrícolas, lo cual dará como resultado una deforestación a gran escala, impidiendo que los indígenas sigan usando el bosque de forma tradicional.

Por un lado, la organización Shirika La Bambuti nos transmite algunos de sus temores. Primeramente, se teme que haya poca información sobre REDD accesible para los indígenas Pigmeos de Kivu y para la población de RDC en general, mientras el proceso avanza a gran velocidad. Los temores incluyen también:

    - El limitado acceso que tienen los pueblos indígenas a los fondos REDD;
    - la creación, en el contexto de REDD, de nuevas zonas de protección integral que excluyan a los pueblos indígenas, como ya se ha experimentado con los Parques Nacionales;
    - la protección de los bosques por su valor monetario y no por su valor cultural como lo consideran los pueblos indígenas;
    - la ausencia de políticas operacionales bien definidas respecto a las obligaciones sociales frente a los indígenas cuando los proyectos de REDD afectan sus medios de vida e intereses;
    - la ausencia hasta la actualidad de disposiciones jurídicas que garanticen la protección de los derechos de los indígenas en los contratos FPCF (Fondo Cooperativo para el Carbono de los Bosques) con el Estado y sector privado;
    - la ausencia de cualquier referencia a la Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas en los mecanismos REDD.

Por otro lado, la organización también reconoce que REDD puede crear un cierto número de oportunidades. Ellos creen que REDD debería ayudar a los indígenas a proteger sus territorios tradicionales y evitar su destrucción. También debería fortalecer el reconocimiento a las prácticas indígenas que han mantenido el estado actual de los bosques. Finalmente REDD debe apoyar a los indígenas de Kivu y de la RDC a través de la provisión de fondos para establecer y administrar bosques comunitarios, ya que el verdadero problema es que sus bosques y tierras tradicionales no se encuentran asegurados jurídicamente.

¿Brinda REDD una respuesta efectiva a las diversas fuentes de deforestación y degradación de los bosques?
¿Puede REDD cumplir con las expectativas que ha generado entre los pueblos indígenas a nivel mundial?

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